Registro de Errores
Convierte cada fallo en una mejora permanente
Estudiar más no garantiza mejorar. Lo que marca la diferencia es saber exactamente en qué fallas y por qué.
El Registro de Errores es una herramienta activa de estudio.

Cómo funciona el registro
Cada error se analiza con seis campos clave
Se selecciona la Materia de una lista desplegable con todas las materias del temario RFIR.
Permite localizar con precisión dónde se concentran los fallos dentro de cada materia.
Conceptual, Numérico, Procedimental, Interpretación o Descuido. Identificar el tipo es el primer paso para no repetirlo.
La causa concreta: fórmula equivocada, unidades, signo, orden de magnitud, concepto mal asentado...
Sin causa identificada no hay corrección posible.
Qué hay que estudiar o repasar para no volver a cometerlo.
Convierte el error en una tarea concreta de mejora.
Pendiente mientras no domines el concepto. Corregido cuando lo resuelves bien en un reintento.
El estado define dónde poner el foco cada día.
Lo que te muestra el resumen
El Excel calcula automáticamente cuatro métricas clave
Con porcentaje sobre el total acumulado.
Tu termómetro real de progreso.
Donde concentrar el esfuerzo en el siguiente ciclo.
Conceptual, numérico, procedimental... para atacar la raíz del problema.

Cómo evoluciona en cada ciclo
El peso del registro crece a medida que avanza la preparación
Inicio del registro
Comienzas a registrar errores y detectar los primeros patrones básicos.
El registro acompaña al estudio sin ser todavía el centro.
Uso intensivo
El registro se convierte en herramienta activa.
Corregir fallos recurrentes y ajustar qué se practica cada día.
Integración en decisiones
Los errores acumulados condicionan qué materias y qué tipos de preguntas se priorizan.
El registro guía la toma de decisiones de estudio.
Estudio centrado en errores
En la fase final, corregir errores es más importante que estudiar contenido nuevo.
El registro es el eje principal de la preparación.